http://elpais.com/elpais/2016/04/18/ciencia/1460990414_378786.html
¿POR QUÉ HAY BEBÉS DE
TODO EL MUNDO DURMIENDO EN CAJAS?
La idea, que surgió en Finlandia en los años 30 y se hizo
popular en 2013, está contribuyendo a disminuir la mortalidad infantil
BEATRIZ GUILLÉN27 ABR 2016 - 23:24 CEST
PHOTO / YURI CORTEZ
Han pasado ya tres años desde que una tradición finlandesa
dio la vuelta al mundo. Más de 10 millones de personas descubrieron en 2013 que
el Gobierno nórdico invertía una gran suma de dinero para que todos los niños
del país, sin importar su condición social, durmieran en cajas. No era algo
nuevo, el Ejecutivo finlandés lleva más de siete décadas regalando a las
familias un paquete con ropa, sábanas y juguetes que luego servía de cuna.
Ahora, países como Canadá, Estados Unidos, México, Reino Unido, Sudáfrica o
India están apostando por el mismo método. El objetivo: reducir la mortalidad
infantil.
La idea comenzó en 1938. Finlandia era un país pobre con una
tasa de mortalidad infantil de 65 niños por cada 1.000 nacimientos. En el
camino hacia el estado del bienestar, por el que se conoce ahora al país, el
Gobierno decide apoyar un nuevo proyecto: dotar a todas las familias de una
caja con material de primera necesidad para dar a los niños un comienzo de vida
equitativo. Se podía elegir entre la caja o efectivo (lo que serían ahora 200
euros). Solo había una condición: visitar una clínica pública prenatal antes de
los cuatro meses de embarazo. Esto ayudaba a guiar a las madres hacia el
sistema oficial de salud. Ahora, su tasa de mortalidad infantil es de 2,52
sobre 1.000 niños menores de un año, una de las más bajas del mundo, y muchos
ciudadanos dan las gracias a la caja.
"Estas cajas proveen al bebé de un entorno limpio,
cálido y con elementos de cura. Es una idea fantástica", señala el
presidente de la Sociedad de Neonatología en España
El contenido del paquete ha variado según las necesidades de
la época. Ha pasado de las telas para confeccionar la ropa y las sábanas de
papel en 1940 a los pañales y colchones pequeños actuales. Igual que a los
nuevos tiempos, el contenido de la caja se está adaptando a las necesidades de
los nuevos países que han empezado a utilizarla: envase de plástico en vez de
cartón en Sudáfrica o con protector de mosquitos en India. El propósito de
estos paquetes es contribuir a solucionar problemas locales.
"Aquí no estamos acostumbrados, pero hay niños que están
naciendo en el suelo donde no hay suelo, solo tierra. Que cogen el tétanos por
una infección en el cordón umbilical nada más nacer. Así, la idea de que se les
pueda ofrecer a estos bebés un paquete de cuidados, un kit de supervivencia me
parece fantástica. Estas cajas les proveen de un entorno cálido, limpio y con
elementos de cura en sus primeros momentos de vida", explica Máximo Vento,
jefe de neonatología del hospital La Fe en Valencia y presidente de la Sociedad
Española de Neonatología Española. Este experto aboga por lanzar una campaña
mundial que conciencie a los Gobiernos de cómo una idea sencilla puede tener una
utilidad real y salvar la vida de muchos niños. En México se ha llamado
Programa Cunas CDMX. Comenzó en 2015 y pretende llegar a más de 7.000 mujeres
de la capital del país. "Buscamos generar mayor protección a los niños en
Ciudad de México, principalmente los que viven en la pobreza y la
marginación", explicaba Gamaliel Martínez, director general de Desarrollo
Integral de la Familia, en la presentación del proyecto. La ayuda se ha
centrado en madres en situación de vulnerabilidad y con menos recursos. Incluye
algunas novedades como los cortaúñas, los aspiradores nasales o un termómetro.
México tiene una tasa de mortalidad infantil del 12,23, cuatro veces la de
países como España.
Ernst Hertzog y Frans de Villiers son de Sudáfrica. Juntos
han formado una fundación que se dedica a invertir en proyectos innovadores en
su país. Una de sus últimas apuestas es la Thula Baba Box, la adaptación de la
caja de Finlandia. Lo han desarrollado con un equipo de la Universidad de
Stellenbosch y su objetivo es firmar un contrato con el departamento de salud y
economía de Ciudad del Cabo para que se convierta en un programa nacional.
Esta caja es de plástico para que pueda servir de baño, lo
que es más útil para las madres sudafricanas. "Los desafíos y las
necesidades de aquí son muy diferentes de las que ocurren en Europa. Así,
además de proveer de productos gratis y de información, nuestro objetivo es que
mediante un sistema de recompensas, de incentivos, consigamos animar a las
futuras madres a visitar las clínicas prenatales antes y con más
frecuencia", explican los creadores del proyecto en su página web. El
propósito de este mayor control es reducir el riesgo de que las madres con el
virus VIH mueran al dar a luz. "La caja finlandesa es un ejemplo alucinante
de cómo un diseño ha cambiado un país", sostiene Hertzog. Convertir
avances modernos en ideas sencillas y de bajo coste puede salvar la vida de
muchos niños, explican los expertos
Un propósito similar es el que tiene Karima Ladhani,
estudiante de doctorado en Harvard, para India. Esta variante tiene una red
para proteger al bebé de la malaria y elementos de limpieza y cura. Se ha
comenzado a desarrollarlo en un hospital rural en Jagadiya con el objetivo de
prevenir la mortalidad infantil y maternal. "Aquí tenemos sobreabundancia
de todo, pero hay muchas ideas que bien analizadas y desarrolladas de una
manera más sencilla y con un coste muy inferior al nuestro pueden generar
enormes beneficios. Esta caja es un gran ejemplo de ello", sostiene Vento.
Otros ejemplos muy sencillos que pueden suponer un gran
cambio son una incubadora muy sencilla y un equipo de reanimación neonatal.
Ambos han sido desarrollados por grupos de investigación que buscan trasladar a
los países en desarrollo, de forma simplificada, los avances de occidente. El
primer proyecto es una incubadora que provee de un aislamiento térmico y de
humedad. Con un precio muy inferior y una tecnología mucho menos sofisticada
que las incubadoras de los hospitales occidentales, estos aparatos cumplen su
objetivo de protección del recién nacido. El segundo diseño se llama First
Breath (Primera respiración, en castellano), cuesta solo de un dólar y puede
reanimar a un recién nacido que no haya iniciado la respiración. Vento explica
la importancia de esta idea: "Hay millones de niños que no nacen en
hospitales, sino en chozas de poblados. Este sistema de ventilación prueba que
con aire de ambiente se puede reanimar a un bebé. Así, con una pequeñísima
inversión se pueden salvar a bebés que se dan por muertos".

No hay comentarios:
Publicar un comentario