Fotomontaje de María Arboleda
13/11/2015
BIENVENIDO PADRE MIGUEL ANGEL
"TODOS (sean los de "dentro",
como los de "fuera") necesitamos un espacio, un ambiente, un grupo,
UNA FAMILIA en la que, ACOGIÉNDONOS, tengamos seguridad, confianza, ánimo y
fuerza para seguir caminando y construyendo JUNTOS un mundo mejor. Una FAMILIA
de la que no sólo se reciba, sino también YO PUEDA APORTAR, COLABORAR, HACER
CRECER, CONSTRUIR...Una FAMILIA que se preocupe conmigo (en lo humano y
cristiano, en lo social, en lo cultural, en lo laboral, en lo familiar,...)y
que yo pueda preocuparme de ella en todo.
Un espacio, un ambiente en el que pueda
expresar, vivir, celebrar esa fe y amor que dan sentido a mi vida y que me de
fuerza en los momentos de debilidad y de fracaso por lo que yo pueda
pasar...Un grupo, un ambiente, una FAMILIA donde yo sea respetado, querido y en
el que yo pueda respetar y querer, colaborar a los demás. En fin, un grupo
donde yo pueda ser yo mismo, con libertad de ser y de expresarme como yo soy,
de aportar mis "riquezas" personales para el bien común y el
crecimiento de todos.
Y, en este ir haciendo camino, poco a poco irán
surgiendo las acciones y las respuestas que podamos ir dando. Querer ya desde
ahora programar todo lo que vamos a hacer a lo largo de este curso 2015 - 2016,
“Y Tú… ¿Qué puedes aportar?
AMAR AL PROJIMO ES EL CUMPLIMEINTO DE LA LEY
"En las cartas de los apóstoles no pocas veces se apela a la Sagrada Escritura para inculcar el amor al prójimo; “Si cumplís plenamente la Ley regia según la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, obráis bien” (Santiago 2,8). En este precepto del amor fraterno se ve el cumplimiento pleno de la ley; “Pues toda la ley alcanza su plenitud en este solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. (Gálatas 5,14) o como se expresa en Romanos; “Con nadie tengáis otra deuda que la del mutuo amor. Pues el que ama al prójimo, ha cumplido la ley”. (Romanos 13,8ss).
EL AMOR AL FORASTERO, LOS EMIGRANTES.
La ley de Moisés no ignora a los emigrados, a los que se establecen en medio de los israelitas, pero sin ser israelitas. Éstos tienen que ser amados, porque también los hijos de Jacob pasaron por la experiencia de la emigración en Egipto: “Cuando un forastero resida junto a ti, en vuestra tierra, no le molestéis”. (Lev 19,33s). En efecto, Dios ama al forastero y le procura lo necesario para vivir; por eso también los israelitas, que fueron forasteros en tierras de Egipto, tienen que amar al forastero por orden del Señor; “que hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al forastero, a quien da pan y vestido. (Amad al forastero porque forasteros fuisteis vosotros en el país de Egipto.) (Dt 10,18s). El autor de la tercera carta de Juan se congratula con Gayo por la caritativa acogida a los forasteros; “Querido, te portas fielmente en tu conducta para con los hermanos, y eso que son forasteros”. (3Jn 5s)."
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant ocds

No hay comentarios:
Publicar un comentario